ÁREAS DE TRABAJO

RESILIENCIA


Rescates de saberes, valores culturales de la región (Andina) y agro-biodiversidad.- La conservación de la biodiversidad agrícola en la región andina ha estado históricamente ligada a  valores culturales reflejados en la capacidad comunitaria de transmisión de saberes. Estos saberes  se fueron perdiendo.  La recuperación de estos conocimientos y saberes de conservación de germoplasma in situ de agrobiodiversidad pueden incrementar las posibilidades de afrontar situaciones extremas de inseguridad  alimentaria,  provocada por el cambio climático y/o crisis económicas.


Cambio de patrón de consumo, hacia un consumo más local y adecuado a la capacidad del ecosistema de ofrecer alimentos.-  Con la globalización de las formas de producción  hemos perdido la consciencia sobre la capacidad de nuestro territorio de ofrecer cierta cantidad y calidad de productos.  Esto ha derivado en una distorsión del patrón de consumo generando una dependencia extrema de los combustibles fósiles para el transporte de alimentos, que además provienen de procesos de producción intensiva basada en el uso de agroquímicos. 


Retornar a la producción acorde a la aptitud local de los ecosistemas puede generar significativos cambios hacia un patrón de consumo responsable, fortaleciendo así a la economía local asociada a los pequeños productores.


Impacto ambiental del consumo de productos agrícolas.- Existen variedad de impactos relacionados a la producción industrial de alimentos. Entre estas podemos mencionar: 

  1. la contaminación de suelos y agua por agroquímicos aplicados en la agricultura convencional; 
  2. las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) causados por deforestación, principalmente resultante de la expansión de la frontera agrícola, y el cambio de uso de suelo; 
  3. la huella de carbono producida por el transporte de producción agrícola desde lugares muy lejanos. 

El consumo de productos convencionales es directamente responsable de estos impactos. 

Cadena productiva de ciclos de retroalimentación cortos.- En general los sistemas  son regulados por ciclos de retroalimentación (regreso de una parte de la salida de un sistema o circuito a su propia entrada y que permite regular el comportamiento y controlar el sistema). El tamaño del ciclo influye en la capacidad y velocidad de respuesta ante consecuencias producidas por un cambio en una parte del sistema.
Actualmente, las zonas urbanas han sufrido un proceso de deslocalización al haber incrementado enormemente su consumo, por tanto, necesitando por tanto, traer estos recursos desde exterior. 
Esta deslocalización no ocurre únicamente con los flujos metabólicos sino que, como consecuencia de ello, las relaciones económicas son también a gran escala, de forma que si una pieza falla dentro del sistema repercute en el resto siendo de gran dificultad encontrar la causa para responder adecuadamente a ello. Por lo tanto, para conseguir acortar estos ciclos y poder encontrar las causas de los problemas y responder de forma rápida y adecuada, es necesario reducir el consumo de las ciudades y relocalizar los flujos metabólicos y económicos. 


Tecnologías de adaptación.-   existe una  necesidad  imperante de generación de tecnología local de adaptación al cambio climático en el sector de la agricultura familiar y comunitaria. Estas nuevas tecnologías sumadas al rescate de tecnologías apropiadas pueden incrementar la capacidad de afrontar situaciones extremas.   


Comercialización y calidad – Actualmente la agricultura ecológica de la región, familiar y comunitaria, no cuenta con canales de comercialización estables y diferenciados. Las actuales prácticas van desde la venta ambulante de productos en ferias de las ciudades de La Paz y El Alto hasta la venta a intermediarios que cuentan con facilidades en lo que se refiere a transporte y canales establecidos de venta. Entre las desventajas de estas prácticas están  la competencia directa, en el caso de los ambulantes, con los productos de la agricultura convencional, por otro lado, los bajos precios (para los productores) establecidos por los intermediarios,  condicionados por los bajos costos de producción de la agricultura convencional.


Para el establecimiento de canales estables de venta para productos agroecológicos, sobretodo en el caso de las ferias, es imprescindible que haya alta calidad y diversidad de productos. Para eso es importante el respaldo técnico del método de producción por detrás del alimento presente en la feria, así como del establecimiento de mecanismos de monitoreo donde participan los actores presentes en el espacio ferial generando, así, lazos de confianza entre los actores.


Derecho a la alimentación sana y ecológica – Uno de los factores que contribuyen para la inseguridad alimentaria en La Paz y El Alto es el limitado acceso a alimentos sanos, producidos sin agroquímicos y libres de contaminación. En la percepción de las revendedoras en los mercados de la ciudad de El Alto, por ejemplo, es común la afirmación de que revenden algunos alimentos producidos con agua contaminada por la accesibilidad de la población más vulnerable que, según ellas, priorizan precio a calidad.  


Por lo tanto, el establecimiento de espacios de venta e intercambio de productos agroecológicos en el mercado local debe llevar en consideración dos principales factores:  

  1. El precio debe ser justo para los productores ecológicos de la zona y establecido por ellos mismos.
  2. Al mismo tiempo el precio debe ser accesible a la población popular, evitándose la distorsión causada por intermediarios y evitando también la lógica de que producto orgánico es producto de élite.  

Estos criterios, por un lado, fomentan a la producción agroecológica rescatando saberes y semillas tradicionales a través de la búsqueda de un precio justo al productor; por otro lado, el fomento a las cadenas de proximidad o corta de  comercializacion evita la especulación de precios garantizando la accesibilidad de los productos por parte de la población. 


Rescate del valor humano y tradicional de la agricultura – Una de las estrategias importantes para el establecimiento de canales estables de comercialización de productos agroecologicos es promover la valoración del agricultor como agentes imprescindibles en el proceso de transición del actual modelo agrario hegemónico, hacia modelos de producción y distribución más armónicos socio, económico y ambientalmente.


Eso sumado al fomento de ciclos cortos de comercialización nos permite impulsar la relación personal entre los agricultores y consumidores cambiando el valor simbólico del alimento que se consume en la ciudad.
Una forma ampliamente utilizada en el Eco Tambo es la promoción de los productos identificándolos con los productores que los venden, así como con el ambiente de producción, a través de medios de comunicación y redes sociales.


Estacionalidad  de la producción y consumo responsable – La sobreexplotación de los recursos naturales en la producción agrícola convencional es uno de los principales factores del desequilibrio energético y agotamiento de nuestros ecosistemas. El respeto al límite de los recursos locales, la estacionalidad y la diversificación de la producción son ejemplo de prácticas que puede brindar flexibilidad a las comunidades en el campo y en la ciudad frente a situaciones adversas y de crisis. Es de extrema importancia, para eso, que los espacios de venta establezcan mecanismos pedagógicos que fomenten un consumo consciente y responsable de productos respetando factores locales de producción, así como su estacionalidad. Un ejemplo es el fomento a la reducción del consumo de tomates en la región durante períodos de invierno y heladas.


Territorialidad de la feria – El establecimiento de un espacio autogestionado de distribución que fomente, a través de la relación directa entre productor y consumidor, lazos de confianza y prácticas de intercambio entre los actores que se encuentran físicamente en la feria es importante para la transición hacia un modelo  más armónico de producción y consumo de alimentos. En otras palabras, la espacialidad o territorialidad de  la feria es un factor imprescindible para la creación de una plataforma agroecológica y diversa que se apoye, por su característica territorial, en procesos que van desde el intercambio de conocimiento – intergeneracional e intercultural – hasta el intercambio de semillas, productos e información de mercadeo.  

La espacialidad de la feria también fortalece proceso de liderazgos regionales de producción territorializando los impactos positivos de su producción en términos de consumo de la población. En los últimos ocho meses de trabajo el Eco Tambo fomentó el liderazgo regional de las productoras urbanas de los districtos 7 y 8 de El Alto, ampliando la zona de impacto de su producción para el barrio de Sopocachi, La Paz, y barrios vecinos como Cristo Rey.  

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